Elegir lenguaje apropiado, cómodo y libre de juicios o connotaciones negativas para describir el cuerpo de una persona y sus emociones y pensamientos en torno al tamaño de su cuerpo es complejo y puede ser incómodo.

Desde el paradigma de Salud en Todas las Tallas e inclusión de pesos, evitamos utilizar las palabras “sobrepeso” y “obesidad” para referirnos al tamaño de una persona, excepto cuando discutimos hallazgos de investigación o clasificaciones basadas en los puntos de corte de acuerdo con el Índice de Masa Corporal (IMC), y en estos casos lo hacemos utilizando comillas para denotar que estamos desafiando el constructo y al mismo tiempo refiriéndonos a una categoría en función del IMC. El IMC se creó como medida estadística poblacional, no con la intención de ser marcador de salud de ningún individuo, y la ciencia no respalda el que sea un indicador confiable de salud individual. Los puntos de corte para la creación de categorías de “peso normal / saludable”, “sobrepeso” y “obesidad” son arbitrarios (y adicionalmente se definieron involucrando intereses económicos de la industria farmacéutica y de la industria de dietas), y han variado significativamente con el tiempo.

Fuera de este uso, y a pesar de que lxs profesionales de salud se suelen sentir más cómodxs con estos términos, resultan problemáticos al utilizarlos para describir el tamaño del cuerpo de una persona.

La palabra “obesidad” es problemática porque:

  • Etimológicamente implica que un cuerpo gordo es consecuencia de comer en exceso, lo cual no se sostiene con la evidencia;
  • Clínica y coloquialmente implica que el tamaño de un cuerpo es en sí mismo patológico y problemático. Puesto que muchas personas que cumplen con los criterios actuales de clasificación de “obesidad” en términos del IMC son metabólicamente (y en otros aspectos) sanas, el uso de la palabra “obesidad” para describir el tamaño de un cuerpo es inapropiado.

De igual manera, la palabra “sobrepeso” implica que para todas las personas existe un peso óptimo y conocido con un punto de corte universalmente válido que esa persona excede, y por consiguiente que todas las personas deberían existir debajo de una línea definida de manera arbitraria. Da a entender también que todas las personas por encima de esa línea arbitraria están enfermas o vivirán menos. La evidencia científica no respalda esta premisa, por lo cual el término es también inapropiado.

En general, procuramos utilizar términos neutros como “cuerpos de mayor tamaño” (con respecto al promedio matemático de una población), cuerpos de mayor talla o, cuando se utiliza el IMC como referencia, “cuerpos hacia el espectro más alto de IMC”.

En el movimiento de aceptación de tallas y positividad corporal hay un intento por recuperar el término “gordx” como un simple adjetivo. Es decir, desde la premisa de que tener un cuerpo más grande no es inherentemente malo o patológico, sino parte de la diversidad humana, decir “gordx” simplemente describe el cuerpo sin ningún juicio, como decir “delgadx”, “chaparrx”, “altx”. Al trasladar esto al ámbito clínico, en palabras de Lucy Aphramor, rechazamos los términos “sobrepeso” y “obesidad” porque: “No estoy trabajando por un mundo sin gente gorda. Estoy trabajando por un mundo con una diversidad de cuerpos, en donde a nadie se le priva de comida, compañía o dignidad – o cuidado de salud equitativo.”

Entendemos, sin embargo, que la palabra “gordx” es un término estigmatizado que puede ser utilizada en sí misma como algo peyorativo y denigrante. Por esta razón, por parte de Mindful Eating México en el espacio público cuando escribimos algo de nuestra autoría solemos utilizar “cuerpos de mayor tamaño”, que se percibe como más neutral. Y en el espacio de la consulta tenemos una conversación con cada persona, y somos muy respetuosas de los términos que elige utilizar para describir su cuerpo.

Algunas referencias si estás interesadx en aprender más:

Aphramor L. Terms of belonging: Words, weight and ethical autonomy. NHDmag. 2018; 131: 41-45. http://lucyaphramor.com/dietitian/wp-content/uploads/2018/02/NHD-Feb-2018-Obgobbing.pdf

Bacon L. El manifiesto del cuerpo. 2017. https://mindfuleatingmexico.com/wp-content/uploads/2018/04/manifiesto-del-cuerpo-LB.pdf

Berman MI. A Clinician’s Guide to Acceptance-Based Approaches for Weight Concerns: The Accept Yourself! Framework. Nueva York, NY: Routledge; 2018.

Bacon L, Aphramor L. Body Respect: What Conventional Health Books Get Wrong, Leave Out, and Just Plain Fail to Understand about Weight. Dallas, TX: Benbella Books, Inc.; 2014.

Meadows A, Daníelsdóttir S. What’s in a word? On weight stigma and terminology. Front Psychol. 2016; 7: 1527. doi:10.3387/fpsyg.2016.01527

Pearl RL, Puhl RM. Weight bias internalization and health: a systematic review. Obes Rev. 2018. doi: 10.1111/obr.12701

Piñeiro Bruschi M. Gordofobia y las Panzas Subversas. Madrid, España: Editorial Zambra-Baladre; 2016.